Guía completa para el cuidado de lentes de contacto
El 80% de las infecciones oculares relacionadas con lentes de contacto se deben a malos hábitos de higiene. Esta guía puede ahorrarte un problema serio.
La regla más importante: lavarse las manos con agua y jabón (no solo agua) durante al menos 20 segundos antes de tocar los lentes. Secarse con una toalla limpia que no suelte pelusa. Las bacterias y virus que viven en nuestras manos de forma cotidiana son inofensivos en la piel pero pueden causar infecciones graves al entrar en contacto con la superficie ocular a través de los lentes.
Nunca uses agua del grifo, agua embotellada, agua de mar, ni saliva para limpiar, almacenar o humectar tus lentes. Esto incluye el agua de la ducha. Solo el líquido multipropósito o la solución salina indicada específicamente por tu optómetra es adecuada. El agua contiene microorganismos como la Acanthamoeba, un parásito de vida libre que puede causar una infección corneal devastadora y de difícil tratamiento que en casos graves puede llevar a pérdida de visión permanente.
El estuche de lentes es tan importante como los lentes mismos. Después de cada uso, frota el interior con solución multipropósito (nunca agua), déjalo secar boca abajo sobre un paño limpio, y reemplázalo cada 3 meses aunque parezca en buen estado. Un estuche contaminado es la segunda causa más común de infecciones oculares en usuarios de contacto, ya que las bacterias forman una biopelícula resistente en el plástico.
Respeta estrictamente el reemplazo de los lentes. Los lentes diarios se usan un día y se descartan. Los quincenales, 15 días. Los mensuales, 30 días de uso (no de calendario). Usar los lentes más allá de su tiempo indicado aumenta exponencialmente el riesgo de infección, depósitos de proteínas y reducción del oxígeno que llega a la córnea, lo que puede causar neovascularización (crecimiento de vasos sanguíneos en la córnea, una complicación grave e irreversible).
Recomendación de nuestros optómetras
Retira siempre los lentes antes de dormir, ducharte o nadar. Ante cualquier enrojecimiento, dolor, sensación de cuerpo extraño o visión borrosa que no mejore retirando el lente, consulta con tu optómetra el mismo día — no esperes a que 'pase solo'. En Óptica Visión hacemos seguimiento de adaptación sin costo adicional.
¿Tienes alguna duda sobre este tema?
Nuestros optómetras están disponibles para atenderte en Tuluá y Trujillo.
